OMS y vacunas contra la covid-19


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Aplicación de la vacuna bivalente es una buena alternativa

El Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de enfermedades del Ministerio de Salud (CDC-Perú) alertó, aún en marzo, por un lado, que la provincia de Lima Metropolitana y Callao presentaban un ligero incremento de casos de Covid-19 durante las últimas tres semanas, y por otro lado, que de acuerdo a la vigilancia genómica, el incremento podría deberse al linaje XBB.1.5, que presenta una transmisibilidad superior, aunque según datos publicados por países con casos confirmados por XBB, no tuvieron por efecto “una mayor ventilación mecánica, admisiones en las unidades de cuidados intensivos o mortalidad, como Singapur. En el mismo sentido, el CDC-Perú, señaló que “hasta la semana epidemiológica 47 (19 al 25 de noviembre 2023), la variante XBB.1.5 es la más prevalente en Perú con un 69% de los casos.”

Además, el 27 de diciembre del 2023, el Instituto Nacional de Salud (INS) identificó casos del Linaje JN.1 que proviene de la variante Ómicron. Los casos que se reportaron habían sido identificados en Lima Metropolitana, Callao y la Región San Martín. Encima señaló que “esta nueva variante de interés ya había sido detectada en 43 países, incluyendo EEUU, Canadá, México y Brasil.” Asimismo, reiteró que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) “es una variante de bajo riesgo y que no hay evidencia que produzca un cuadro clínico diferente o más severo comparado con otros linajes ómicron.”

Hay que tomar en cuenta que los días 4 y 5 de diciembre del 2023, el Grupo Consultivo Técnico sobre la Composición de las Vacunas contra la Covid-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se reunió para analizar, entre otros aspectos, “los resultados obtenidos con las vacunas autorizadas actualmente contra las variantes circulantes y los posibles cambios en composición antigénica de las vacunas.” En ese sentido, como resumen de las pruebas disponibles, demostraron que las vacunas monovalentes XBB.1.5 dieron lugar a producción de anticuerpos neutralizantes, sobre todo, en los sueros humanos, en linajes descendientes de XBB, (como el EG.5, EL HK.3 y el HV.1, y también el BA.2.86 y el JN.1), aunque, se dispone de pocos datos sobre la neutralización cruzada contra el sublinaje JN.1.

Asimismo, la “eficacia real de las vacunas se ha comprobado que la protección conferida por la vacuna bivalente contra los linajes descendientes de las variantes XBB continúa siendo alta. En ese sentido, el CDC-Perú, recomienda completar el esquema de vacunación, que “incluye la aplicación de la vacuna bivalente”, en la misma línea que las recomendaciones de la OMS que afirma que “se puede seguir utilizando cualquiera de las vacunas anti Covid-19 precalificadas o incluidas en la lista de uso en emergencias de la OMS.” Asimismo, el CDC-Perú recomienda mantener los ambientes ventilados, usar mascarilla en casos de síntomas respiratorios y el lavado de manos.

Mientras se realizan esos informes y estudios a nivel nacional y en la Organización Mundial de la Salud (OMS), en algunos grupos de interés reclaman públicamente, en primer lugar, que se actualice el esquema de vacunación contra la Covid-19 con la vacuna monovalente XBB.1.5, porque es más efectiva contra los sublinajes emergentes de ómicron. Sin embargo, como ya se ha señalado, la OMS señala que para esta vacuna “se dispone de pocos datos sobre la neutralización cruzada contra el sublinaje JN.1” y recomienda “seguir con las vacunas anti covid-19 precalificadas o incluidas en la lista de uso en emergencias de la OMS”. Por tanto, la aplicación de la vacuna bivalente es una buena alternativa, sin descartar, el uso de otro tipo de vacunas, incluida la vacuna monovalente XBB.1.5.

En segundo lugar, señalan que “según la Ley 28019” la vacunación es una actividad obligatoria a cargo del Minsa y lo faculta a actualizar las vacunas las veces que sea necesario.” La invocación a la norma es falaz, debido a que “la Ley 28019 es una ley que autoriza crédito suplementario y transferencia de partidas en el presupuesto del 2003.” En consecuencia, no existe sustento legal para argumentar la “alta mortalidad por Covid-19 que se desataría el 2024”. Por otro lado, sin tomar en cuenta las sucesivas normas sobre vacunas que se han promulgado desde el 2020 para enfrentar la pandemia Covid-19, también plantea otra falacia, al señalar que la vacunación es obligatoria.  

En tercer lugar, señala que la gestión del Minsa podría corregir los errores cometidos con la campaña de la vacuna bivalente, sin aclarar, cuáles han sido estos. La creencia que subyace en este reclamo es que si se usara la vacuna XBB.1.5, las personas acudirían en masa a vacunarse. Sin embargo, se pasa por alto, que ha disminuido en la población la percepción de riesgo o gravedad frente a la Covid-19, y, por tanto, manifiestan renuencia frente a una nueva dosis de vacuna. La forma destemplada y poco constructiva del reclamo, abona en la desconfianza frente a la medicina y a la salud pública, así como, frente a la gestión sanitaria con evidencias científicas.

En cuarto lugar, señalan que “la implementación de las vacunas monovalentes (XBB.1.5) contra la ómicron contribuirá significativamente el impacto de la nueva ola de Covid-19.” Es otra falacia, debido a que la pandemia ha concluido en mayo del 2023, por tanto, ya no existen “nuevas olas.”  La conclusión de la pandemia ha dado lugar a la endemia. En consecuencia, la población convivirá con la Covid-19 y, por tanto, las poblaciones adultas mayores y las que tienen enfermedades o condiciones debilitantes, tienen enorme riesgo de enfermar y morir. En ese sentido, las vacunaciones sucesivas, según las evidencias científicas, cumplirán un rol fundamental.

A estas alturas, es útil seguir algunas pautas, que, además, están plasmadas en las normas sobre la vacunación contra la Covid-19, para evaluar la respuesta inmunitaria y la eficacia real en los distintos grupos poblacionales que han utilizado diversos tipos de vacunas, según la evolución científica y tecnológica. No se debe bajar la guardia, incluso es necesario reforzar la vigilancia epidemiológica y virológica para detectar nuevas variantes. Además, hay que ser conscientes de las limitaciones, sobre todo, económicas y de recursos humanos preparados, para incrementar el número de estudios que midan el impacto por tipo de vacunas, en poblaciones de acuerdo con la variabilidad geográfica, étnica y social de la realidad nacional. A pesar de las dificultades es necesario avanzar. ¡Unidos contra la endemia de covid-19!

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